Él es mi ídolo, parte 2

Trofeo Rebelión

…Aaaadelante, Aaaatlante… aaadelante, Atlanteee…

Más o menos así sonaba una tonadita de apoyo que solían poner en los partidos del Atlante, y que ya no sé si alguien la recuerda… de hecho, quizás la sigan poniendo, pero con eso de que se fueron a Cancún, ta cañón ir a verlos (no por falta de ganas, sino de dinero, obvio no?), y pus no sé -algún atlantista que lea esto y me saque de la duda… o al menos me diga si la recuerda-.

Pues bien, retomando el POST ANTERIOR, Federico Vilar es lo que podríamos llamar mí ídolo, y es que más allá de ser un gran jugador, es el portero, y eso significa mucho para mí. No sé por qué, pero desde niño me gustó jugar en la portería… tal vez porque era el clásico gordito al que nadie escogía y que lo dejaban al último, y como a nadie le gustaba jugar de portero, me tocaba a mí, y pues me fue gustando… bueno, ta bien, la verdad nunca fui tan discriminado, jejeje, pero sí me toco 2 o 3 veces aquello de “ya estamos completos… pero si quieres puedes jugar de portero”, y es que la mayoría de los niños “normales” desprecian la posición, todos quieren ser delanteros y meter goles…


…como seguro le pasó a Giancarlo Maldonado, a quien vemos aquí anotando el primer gol de la final (por cierto que la tomé con mi celular a la tele, qué tal eh -nótese al puma tirado junto al poste después de un magnífico recorte, jejeje-).

…entonces todos querían anotar, a nadie le interesa evitar los goles… ah, pero yo era distinto, yo sí me fui enamorando de la portería.

(-Aquí tendría que haber una foto de cuando era chiquito y jugaba de portero, pero ni tengo, ni la pondría, jajaja… mejor sólo usa tu imaginación va? y en cuento pueda agrego una, aunque no salga tan niño-)

Estando en la primaria, me gustaba jugar de portero, y siempre terminaba con los pantalones rotos de las rodillas… después, en la secundaria, cambié la portería por la media cancha, y es que hacíamos deporte en unas canchas semi profesionales –bueno, no sé, a mí me parecían enormes, jajaja- y la portería me quedaba gigante, de donde me tiraran me anotaban, jajaja, así que no era buena idea, sobre todo habiendo un torneo intersalones en disputa. Nunca he sido muy alto que digamos, ni tampoco muy ágil o elástico, por eso, la portería de soccer siempre se me ha complicado, empezó en secundaria, pero hasta estos días, soy re malo, ni me sé ubicar, ni sé “volar” bien como para detener balones altos, nada!, por eso ser portero profesional ha sido uno de esos sueños no cumplidos que desde hace mucho veo ya como imposible…. en fin. Pero las cosas me pintaron bien cuando conocí una variante del hermoso deporte de las patadas: el futbol rápido.

El futbol rápido es básicamente así: se juega en una cancha de pasto artificial (muchas veces alfombra -y dos o tres veces me tocó jugar en vil cemento, o peor, asfalto, todo rasposo… ay, mis pobres codos y rodillas lo reseinten-), de dimensiones muy inferiores a la de una cancha de soccer, más o menos mide unos 20 mts de ancho por 50 de largo (y es variable, he jugado en canchas de muy distintos tamaños, unas más largas, otras más anchas, en fin), y las porterías miden en promedio entre 3 y 3 1/2 mts (igualmente, un tanto variable), además, tiene la particularidad de que hay una barda alrededor de toda la cancha, siendo más alta en la parte de las porterías, lo que permite una acción continua al no salir tanto la pelota.

Total que conocí el futbol rápido… yo creo que aún estaba en primaria cuando se empezó a conocer… de hecho, hasta se comenzaron a organizar los famosísimos torneos de Futbolito Bimbo y mi escuela participó (o hizo el intento, porque los eliminaron luego luego, jajaja… –por cierto que nunca me invitaron, ojaldras, jeje-)… en la prepa había una canchita donde jugábamos, pero no estaba bardeada (ahora sí ya hay una formalmente, qué envidia, jejeje)… pero no fue sino hasta que entré a la Universidad que lo comencé a jugar en serio. Quiero destacar aquí mi último intento por jugar soccer como portero, en el equipo de la facultad, luego dentro del equipo del CEPE (Centro de Enseñanza Para Extranjeros, si no mal recuerdo) al que nos invitaron a Manuel y a mí, pero me di cuenta que de plano no podría hacerla con tamañas porterías, y desistí, pero viví gratos recuerdos; y lo mejor que saqué fue el inicio de esa gran amistad, y el inicio también de mi vida “profesional” de portero.

Al principio medio jugaba, y fui aprendiendo poco a poco, pasamos de una cancha a otra, a otra, y de un equipo a otro, hasta que se formó el glorioso “Galaxy” (que justamente usaba el uniforme del Galaxy de la MLS de Estados Unidos)… ahí tuve algunos de mis mejores momentos: 3 campeonatos consecutivos! (a pesar de que empezamos con el pie izquierdo, pues nuestro primero gol en contra de todo el torneo fue justo en el primer partido, y fue un autogol de Manuel por mi culpa, que me retrazó el balón y a mí se me fue, jaja, y creo que aún no me lo perdona, jajajajaja).

Recuerdo de manera muy muy especial un partido en el que quedamos 0-0, y eso no es fácil, la acción es tan rápida y hay tantas jugadas de peligro que es casi imposible, pero ese fue un choque “de poder a poder” entre el líder y nosotros, y nadie pudo anotar, nos fuimos a penales, y perdimos (en el rápido, cuando se empata, cada equipo se lleva 1 punto de los 3 en disputa, y el tercero se juega en tanda de penalties… 3 seguidos de un equipo, tirados por el mismo jugador, y 3 seguidos del otro, igual por un solo jugador). El tipo que cobró los penales tiraba como nunca había visto a nadie: estúpidamente fuerte, y muy bien colocado, me fue imposible detenerlos (entonces tenía buenos reflejos y esperaba hasta el final para ir por la pelota -de hecho, hoy día lo sigo intentando así, pero ya no me muevo igual, jejeje-)… poco después nos volvimos a enfrentar, era la semifinal si mal no recuerdo, y de nuevo, empate, esta vez a 1… y volvió a cobrar el mismo… nos deseamos suerte y me dijo, “nos volvió a tocar, ni modo”… y yo “pues sí, a ver qué tal”… y se dispuso a cobrar……… (musiquita de tensión por favor)……… tira 1, abajo a la izquierda…. gol…… tira el otro, arriba a la derecha, gol…. “mierda!, los está cobrando igual, y no los puedo parar… ni modo, me lanzaré antes, si ya tiró estos así, entonces también el tercero lo va a cobrar igual que la vez pasada, abajo a la derecha, para allá iré, si no, nunca….” y entonces…. -pausa comercial jajajajajaja, no es cierto, sigo- ……y entonces me lancé antes de que pateara, justo a donde iría el balón que se me estrelló en el pecho, evitando así el gol…… la felicidad no fue inmediata, pero vino después, cobramos nosotros y también metimos sólo 2, pero en muerte súbita ellos fallaron y nosotros anotamos, con lo que avanzamos a lo que terminó siendo la final de nuestro primer campeonato.

Y hablando de campeonatos, otra foto que le tomé a la tele con mi cel -sí, ya lo sé, nada que ver, pero y qué, jajaja-, es el preciso momento en que Clemente Ovalle dispara para anotar el gol de la victoria en la final -cabe mencionar que no pude más que gritar desde el fondo de mi alma: “Golaaaazzzzoooo cabrón!!!!”, y ponerme a saltar como enajenado, jajajajaja- (ya se ve el marcador porque es de una repetición):


Bien, regresemos… luego me salí, para jugar con un nuevo equipo que recién habíamos creado: el impredecible y grande “Inter de Mixcoac” (sí, es un nombre medio ridículo, jeje, salió de jugar con el uniforme del Inter de Milán y jugar por la zona de Mixcoac). Esa fue una etapa memorable…. éramos una bola de amigos que en nada parecían un equipo de futbol, y que llegamos a recibir tremendas golizas, pero a base de trabajo, esfuerzo y ganas, llegó a ser respetado e importante (aunque lamentablemente no conseguimos más que llegar a una semifinal)… pero es que nos veían y se reían de cómo lucíamos, y luego, ya jugando, les daba coraje que esos gueyes que en nada perecían jugadores de soccer les estuvieran ganando. Y aquí voy a perder por completo la humildad… me siento orgulloso de haber tenido muchos de mis mejores partidos con este equipo… llegué a jugar muy muy bien, tenía ubicación, rapidez, coraje, ganas, resistencia, reflejos…. hubo días en que sí me llegué a convertir en una pared… y uno de los mejores halagos que me hicieron jugando fue: “felicidades, tú ganaste”, que me dijo un rival después de una gran actuación mía. Y no me siento mal por decirlo, ni peco de ególatra, porque incluso de broma se decía en el equipo que los defensas cuando ya veían difícil alcanzar al rival decían “déjalo, que al fin ahí está Abel”… de todos modos, nunca me sentí lo mejor del equipo, sino un motor que quería impulsar a los demás, y que con buenas actuaciones los contagiaba…. y claro!, eso mismo pasa con Vilar!

Luego vino “Rebelión”, equipo que creó Manuel y con el que conseguimos 2 campeonatos, igualmente, me da gusto decir que tuve una importante participación. De esos 2, Manolo me dejó la alegría de quedarme con un trofeo, y luego él se quedó con el otro… este es, que ya anunciaba en el post anterior (se ve medio oscura, luego la arreglo):


Grandes recuerdos de mi vida jugando, sin duda…. hoy día lo sigo haciendo, la verdad ya es más esporádicamente, y ya no en torneos, sino sólo como diversión, con los cuates… y es que ya no es lo mismo, los años me empiezan a pesar, jejeje, y ya no me muevo igual, aunque lo compenso con más ubicación, intuición, idea, experiencia, y eso sirve.

Entonces, ya para no hacer este post más largo: Vilar es un gran jugador, que siempre está ahí cuando su equipo lo necesita, que uno sabe que se puede confiar en él, tiene mucha ubicación, intuición, experiencia, habilidad, y además se divierte jugando, cosa que siempre he tratado de hacer (aunque no siempre lo logro… me apasiono mucho a veces y luego no siempre es bueno –luego por eso le grito al árbitro y los directivos ineptos justamente que no saben hacer bien las cosas, y como les reclamo, me expulsan y me sacan de la liga, jejejeje-); es un líder en la cancha, y es querido por la afición, además, con este campeonato, ya podemos decir que es exitoso en su deporte… qué más se le puede pedir a alguien? es justo como me hubiera gustado ser, así exactito: portero con esas características que lleva a su equipo al campeonato, por eso es mi ídolo… por eso lo admiro tanto, y me queda la burda comparación de mis logros deportivos para sentirme un poquito cerca de esa imagen… deseo que quien me haya visto jugar recuerde mi esfuerzo y mis ganas y mi entrega y mi forma de juego, y se sienta un poquito inspirado para salir con todo al campo, no a ganar, sino a tratar de dar lo mejor, sabiendo que el resultado es una circunstancia que no siempre depende de uno, pero si uno hace su máximo esfuerzo, siempre sale satisfecho y con una sonrisa… y qué mayor sonrisa que esto (venga otra foto de la tele) :


En fin, gracias Potros por esta inmensa alegría, y mil gracias Federico Vilar, por ser inspiración para muchos; la afición atlantista te recordará siempre, porque más allá de lo que pudiera pasar de aquí en adelante –ambos sabemos lo ingrato de la posición de portero, un día eres el héroe, y al otro por un error te quieren comer vivo, pero es parte de esto, y lo aceptamos, o no?– eres grande, y ya estás en la historia de los mejores atlantistas de todos los tiempos; felicidades!

P.D.1 Ojalá algún día llegues a leer esto, F.V. y lo compartas con todo el equipo… un saludo a cada uno de los jugadores, y de nuevo, muchas gracias por todo el esfuerzo y el futbol entregados partido a partido… ¡Arriba el Atlante!

P.D.2 Un día de estos (ora que consiga escanear mis fotos y encuentre otras digitales que tengo perdidas) pondré más, de aquellos días de los campeonatos… hay un par que quería poner desde que empecé a escribir el anterior post, pero bueno, lo importante era no retrasar más la publicación… incluso tengo videos, espero poder hacerlos públicos pronto para que me vean jugar unos momentos.

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2 Responses to Él es mi ídolo, parte 2

  1. Atzin dice:

    Abel:
    Lo mejor de tu entrada fue, sin duda, los recuerdos de nuestros juegos de fútbol rápido (¿te has dado cuenta que nuestra amistad es inseparable de esos momentos de tan apasionantes recuerdos mutuos? ¡Ah como los echo de menos!).
    Y bueno, lo del autogol siempre he creído que lo hiciste por envidia: ¡claro, como yo siempre anotaba tantos goles (je, mamila), pues quisiste robarme los halagos! Por cierto, que ese primer partido del Galaxy lo ganamos… claro, con un gol mío (jeje, más mamila).
    Por cierto, ¿qué equipo era ese de la semifinal, que ganamos en penalties? Recuerdo que la final fue contra “Fracos”, pero no recuerdo el de la semifinal.
    Y sí, yo no tengo ninguna duda, y no es porque seas mi amigo: eres el mejor portero que he visto en mi vida. Eres (¿o eras?) ágil, ubicado, líder, toda una garantía para el equipo.
    Un dato final: todas las finales que jugamos juntos las ganamos (¿no te parece que eso confirma que somos una dupla letal?).
    Un abrazo.
    M.

  2. Prisionero15 dice:

    Así es!, el futbol siempre fue parte trascendental de nuestra amistad, tantos momentos buenos y otros no tanto, que son difíciles de olvidar.
    Jajaja, sí, era pura envidia… no, en realidad era para sacar a todos de onda, pa sorprenderlos, que primero pensaran que era yo muy tarado y luego asombrarlos, jajajaja (el humilde eh!, jajaja… no, es choro, fue una estupidez y ya)… pero es cierto, ganamos! (y fuimos a cenar pa celebrar).
    Changos! retas a mi memoria! (y creo que pierde, jijiji)… ni me acordaba de los “Frascos”, no manches! Veamos, empezando por el hecho de que ni siquiera recuerdo si fue la semifinal o fue cuartos de final, no estoy seguro de qué equipo fue, pero tengo la idea de que eran Necaxa (no te suena?); pero insisto, no me hagas mucho caso, yo recuerdo el hecho nomás (por cierto, el tipo del que hablo, era uno un poco más alto que yo, robusto, cuadradón, fortachón… no lo ubicas?, movía al equipo, no corría mucho, pero le pegaba como pocos).
    Yo creo que aplica el “era”, hace tanto que no juego, y ya estoy tan pesado y lento que dudo poder llegar a jugar como lo hice algún día… en fin, gracias por tus comentarios.
    Claro!, 5 de 5! fuimos la neta! (y seguramente algún día volveremos a jugar juntos… aunque sea en un torneo de videojuego a distancia, jeje). Abrazo de vuelta, y beso a tus mujeres.

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