Un pequeño homenaje a Jorge González y Los Prisioneros, sin ser un sitio dedicado a la banda
La cultura de la basura 008
El correo basura.
“Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad…”
Sabias palabras del Tío Ben a Peter Parker, mismas que lo llevan a definirse como Spiderman… pero este post no se trata de cómics, películas, superhéroes o personajes de ficción, sino de la vida misma. Y es que esa misma frase se puede aplicar a lo que sucede ahora con Internet: es una gran herramienta, pero hay que saber usarla, y usarla adecuadamente.
No cabe duda que la Web es maravillosa, te permite realizar una gran cantidad de cosas que antes ni siquiera se pensaban, y cada día más… pero también es innegable que junto con toda esta capacidad actual han aparecido diversos vicios, malas costumbres y problemas que, lamentablemente, no parecen tener fin… uno de ellos es el correo basura. ¿Y a qué le llamo así?, bueno, a la gran cantidad de estupideces y cosas por demás absurdas e inútiles que circulan a diario por las bandejas de correo de todo el mundo.
Seguramente en muchas ocasiones has abierto tu correo y recibido uno de estos mails basura:
- algo que te invita a visitar un sitio, por ejemplo una página de compras, de videojuegos, o de celebridades captadas por paparazzis, o una página donde podrás conocer solteros(as) disponibles en tu ciudad, etc…
- el clásico de “salvemos a juanito” (o cómo sea que se llame en el mail) donde por cada persona a la que se lo envíes se donará 1 centavo de dolar (o algo similar) para apoyar su causa…
- otro clásico, de que Bill Gates (o bien Microsoft), o alguna otra persona o compañía que no tiene nada mejor en qué gastar sus recursos que en supuestamente hacer pruebas de un nuevo método de rastreo, te va a regalar un cheque sólo por reenviar el mail, con la condición de que estén a la vista todas las direcciones…
- o la lotería del Reino Unido, donde mágicamente tu mail salió “premiado”, en un sorteo al que nunca aplicaste, y que para reclamar tu premio de millones de dolares debes depositar unos cuantos cientos en una cuenta del extranjero…
- o también el del magnate o la viuda que no puede reclamar un chorro de lana que le pertenece y quiere una ayuda, donde sólo debes mandar tus datos y depositar una mínima cantidad para el papeleo, a cambio de que usando tu nombre se cobre el dinero y el ricachón en cuestión te pague el favor con una suma millonaria…
- o quizás el del “nuevo y letal virus” que está acabando con las computadoras y que “CNN y Microsoft acaban de anunciar que es el más peligroso de la historia”, que destruye tu disco duro y que por ningún motivo debes abrir el archivo de las ranitas, las olimpiadas, algo sobre bush, o la vida es bella (y muy seguramente en estos días, algo sobre la influenza)…
- o los mágicos de las hadas, las brujas, los ángeles, o cualquier otro ser místico, poderoso y sobrenatural, que pondrán sus ojos sobre ti y te bendecirán con su gracia y favores si tan sólo reenvías el correo a X número de contactos… ah, pero claro, como estos seres son muy especiales, te favorecen de acuerdo con el número de personas a las que lo envíes y lo rápido que lo hagas, no nomás porque sí, así no funcionan ellos…
- la cadena de la suerte que ha recorrido el mundo chorromil veces, y que le ha cumplido a la sra. Perez su sueño de pasar de ayudante doméstica a millonaria, y que en cambio el sr. López la ignoró y por romper la cadena sufrió una gran tragedia… cadena que muchas veces “ha pasado por las manos” de gente famosa e importante que también la ha seguido, y de cuyas personas nos aparece una “historia” en una frase, tal como “gran inversionista del siglo pasado”, como si eso le diera más realismo…
- o los fatalistas de que te va a cargar el payaso, tendrás muchos años de mala suerte (o de mal sexo, por no cumplir lo que pide el hada del sexo, claro… ¿y quién se quiere arriesgar a sufrir eso no?, tons se reenvía), se revertirán tus más grandes deseos, nadie te va a pelar y cosas peores si no reenvías el mail… o en su defecto, si lo envías a una persona nada más, o si conservas el mail en vez de sólo mandarlo y luego eliminarlo…
- o qué tal esos de las cuentas de banco (que a veces son bancos que ni conoces, por ahí alguien sí tendrá cuenta en ellos) o de PayPal (y si tienes cuenta, te sacas de onda) a las que debes ingresar para comprobar que todo está en orden, porque dizque alguien se quiso meter a tu cuenta o porque dizque van a cambiar los sistemas o cualquier tontería por el estilo…
- o aquellos religiosos -y no pretendo criticar creencias ni sonar irrespetuoso- que te invitan a rezarle a alguna Virgen, Santo, o al mismo Dios, buscando hacerte reflexionar de si Dios está o no en tu vida, y que si lo reenvías estarás como más cerca de la salvación o ayudarás a otros a salvarse (lo cual está bien, pero no creo que por reenviar mails Dios te vea con mejores ojos, o que si no lo mandas caerás de su gracia)…
- o los filosóficos que te marcan el camino a seguir en la vida, y te quieren ayudar a encontrarle sentido a tu existencia (que en nuestros días, es lo que todo mundo está buscando) con frases rebuscadas o con extractos de poemas, y que te piden reenviarlo a un amigo porque si no te quedarás sin ellos…
- o incluso aquellas “anticadenas” (que al final también terminan siéndolo) de: “estoy harto de las cadenas, y no creo en que me vaya a pasar nada bueno o malo si las reenvío, pero sólo quería saludarte”, o algo así…
- hasta llegar a los mails con archivos Power Point, videos o fotos chistosas o “maravillosas” de sucesos o lugares increíbles, de gente que logra sorprendentes proezas o que te conmueven al verla, chicas hermosas, grandes galanes, chistes hilarantes, ejercicios visuales o mentales, horóscopos, tests, etc., etc., etc…
Todos en algún momento hemos reenviado una cadena o un mail que nos haya gustado mucho, con alguna presentación .pps o unas fotos, o un texto interesante (miente aquel que diga que nunca lo ha hecho), y está padre compartir lo que nos gusta, pero esto ya está completamente fuera de control: hay gente que casi se dedica sólo a ello, y que manda 10 o más correos de este estilo diariamente a sus más de 50 contactos, saturando la Red y los servidores… o al menos en sentido figurado… y es que desde que la capacidad de almacenamiento en las bandejas de correo se ha hecho casi ilimitada ya es difícil saturar un correo, además de que se pueden mandar archivos de mayor peso, y la gente ya no se mide. Esto es en parte lo que digo de la responsabilidad: no por no tener limitantes técnicas hay que reenviarlo todo, no crees? Hay que saber qué vale de verdad la pena y qué simplemente habría que erradicar de la Web para siempre, jajaja. Y al recibir estas cosas, también hay que saber qué atender y qué no, porque si no, de verdad te puedes pasar horas y horas viendo cosas que al final no te dejarán nada… en su mayoría.
Mails como el del virus de las ranitas de Buddweisser, o el de la vida es bella, los he recibido sin exagerar desde hace más de 8 años, y en todo este tiempo a nadie se le ha ocurrido cambiarle eso de que “se acaba de anunciar que es el más peligroso” (digo, no dudo que los archivos en verdad puedan traer virus y de verdad puedan ser muy dañinos, pero después de tanto tiempo quién sabe incluso si aún estén por ahí circulando). Lo de salvar a alguien mandando mails me parece una iniciativa muy noble pero sinceramente poco realista… y lamentablemente en estos casos pasa como con Pedro y el lobo, que ya no sabes si en verdad existen la persona y la institución que los donará o es puro choro… y eso sin quitar el hecho de que para saber cuántos mails se enviaron debe usarse un sistema de rastreo a través del cual quien lo hiciera tiene acceso a los datos cibernéticos de los que lo reenviaron (mail y dirección IP, por ejemplo), y esa información seguro se puede vender. Creer que alguien sumamente lejano te contacte sin conocerte para que lo ayudes a cobrar un dinero y que te pagará por tu ayuda es casi como creer que el duende estará al final del arcoiris con una olla llena de oro para dártela… y lo mismo pasa con eso de que alguna empresa te contactará para regalarte dinero o una laptop o algo así para agradecerte por reenviar su correo. En fin, a todos se les puede criticar algo… y claro, con los que hay que tener más cuidado son con los que traen phishing.
Y es que una cosa son los correos que reenviamos y otra los que nos llegan de robots cibernéticos relacionados con sitios fraudulentos. El phishing (o suplantación de identidad) es un mal de la Red también bastante común, y ese sí es peligroso: correos que se hacen pasar por cosas oficiales (como lo de los bancos) y te piden entrar a un lugar donde dejas tus datos, y luego según tú ya todo está bien (te avisan algo como: “ya verificamos su cuenta, todo en orden”) y hasta después te das cuenta del engaño, ya que instalaste algo, o diste acceso a tu verdadera cuenta o algo así… también están los correos con archivos sospechosos, virus o programas maliciosos, que en su mayoría son hasta cierto punto fáciles de identificar (sin texto, o no personalizado, o con un texto que no tiene coherencia, y con un archivo adjunto con doble extensión -nombre.pps.exe-, o cosas así), y si sabemos más o menos cómo ubicarlos, y si ponemos suficiente atención, será más difícil que nos engañen… en fin, es importante no caer en todo lo que recibimos, sino saber usar adecuadamente esta poderosa herramienta (sí, también el criterio es nuestra responsabilidad).
Y entre las cosas que no debemos tampoco caer, es en seguir las cadenas, que muchas veces sólo sirven para que algún hacker o empresa de marketing obtenga nuestros datos, o bien simplemente hacen lentas las comunicaciones, o lo peor, contribuyen a fomentar la malinformación o el miedo sobre algún tema. Obvio, no puedo dejar de relacionar todo esto con la gran cantidad de correos que están circulando actualmente sobre el asunto de la influenza… la mayoría de ellos hablando de teorías de conspiración, de que todo esto es un vil invento del gobierno, las farmacéuticas, Obama, o no sé cuántos actores más, que quieren crear distracciones sociales para olvidar otros temas… y bueno, ya he dicho en el blog que en una de esas, es posible que así sea, sin embargo, no se vale creer todo lo que nos llega, casi que por el hecho de llegar por mail se hace verdad y merece ser reenviado sin mayor cuestionamiento ni investigación, eso si no se vale… ya decía yo que uno de los mails mencionaba aquello de “pásalo a quienes no tengan Internet para que se enteren, porque siempre son los más afectados”, y no necesariamente: yo creo que los más afectados son los que sí tienen acceso a este gran poder, pero no tienen la capacidad de usarlo adecuadamente para formarse su propio criterio y solo le dan juego a toda esta bola de correos que en nada ayudan a los usuarios de la Web.
Así que si te llegan miles de correos, piensa y evalúa bien cuántos y cuáles quieres reenviar, o también si en alguno puedes usar tus conocimientos, experiencia y opiniones sobre el tema del correo para responder lo que se dice, a fin de tratar de terminar el reenvío, o si igual puedes editarlo y quitarle lo que no venga al caso, en fin… y si llegas a mandarlos, al menos ten la buena costumbre de ocultar las direcciones a las que lo mandas… es más adecuado bajar el archivo, crear un correo nuevo, pegar el adjunto y poner las direcciones en Copia Oculta (CCO o BCC según el administrador de correo que uses)… te tardas más, sí, pero haces un bien social dentro de la Red… y no es por paranoia, pero uno nunca sabe a quién le estás “vendiendo” las cuentas de tus amigos, y las tuyas, y pues no se vale… regresando a lo de Spiderman, y aunque suene medio infantil, eso no es lo que un buen superhéroe, con un gran poder, haría.
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por prisionero15 el 8 mayo 2009 a las 5:21 AM, y está archivado en La cultura de la basura. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |

hace 2 años
Hola Abel Eduardo Cobos! Sabias palabras que escribes en tu post, aunque mataste mi ilusión de encontrarme la olla al final del arcoiris XD.Debo confesar que de cuando en cuando he enviado correos del tipo un chiste realmente bueno (al menos para mi) y que la única cadena que he reenviado era una anticadena, no se si la conozcas, es esa de que ya no me baño porque mi shampoo es cancerígeno y no recuerdo qué más, es muy buena, un amigo me la envió porque justamente estabamos platicando de que ya me había cansado el que muchos contactos me llenaban el buzón con basura, me contó que había mandado ese correo a sus contactos y resultó que verios dejaron de enviarle cadenas, lo intenté, pero creo que mis contactos creen firmemente en el “por si acaso” jajaja… Sin embargo, cada vez que lo he hecho trato de seguir lo que detallas en el último párrafo de tu post y lo hago porque hay cada bestia peluda: no sé por qué pero hay mucha gente que asume que si estás en los contactos de uno de sus amigos tiene el derecho de enviarte cadenas, seamos realistas en la vida fuera del internet usualmente tus amigos te presentan a sus amigos y ya a partir de entonces puedes entablar una relación, aún cuando no conoces a alguien y te presentas por primera vez tienes un mejor pretexto que entregarle una cadena. Ya me imagino yo en la calle aproximándome a un perfecto desconocido y diciéndole: -Sabía usted que en el año de 1500… bla bla bla… y si no se lo cuenta a mínimo 1 persona le caerá la maldición oaxaqueña.¡Pues claro que no!, entonces, ¿por qué hacerlo en internet? Especialmente por correo porque por el mensajero no lo hacen o por lo menos no me ha tocado, pero sería el colmo.Bueno espero que tú y tus seres queridos gocen de buena salud y también espero tu crítica de la película de Dragon Ball Evolution. Un abrazo, no verdad, ahorita no se puede, besos… mmm… bueno saludos, pero no de mano jajajaja… Ciao!