La voz de los 80… Doblaje Mexicano – Parte 1

La semana pasada (el miércoles para ser exacto), por cuestiones de trabajo volví a ver a alguien a quien hace tiempo no veía, y eso me trajo algunos muy gratos recuerdos. Necesitábamos grabar una voz femenina para un comercial, y entonces llamamos a Maggie Vera, y al verla trabajar me transporté de nuevo a un mundo mágico en el que alguna vez estuve, y del cual siempre estaré enamorado: el doblaje. No está de más especificar que Maggie es locutora, actriz y cantante, y entre sus trabajos más reconocibles están el de ser la voz del buzón Telmex, la voz de Mulán (de Disney), o ser Burbuja (la azulita de cabellos rubios) en las Chicas Superpoderosas.

Maggie Vera

Desde hace mucho tiempo me he sentido muy atraído por las voces de las series y caricaturas de la televisión y el cine; el doblaje me parece un arte maravilloso, grandioso en toda la extensión de la palabra… crear un personaje sobre uno previamente creado, darle una personalidad e identidad propia, y expresar emociones, sensaciones y sentimientos sólo con la voz, siempre me han parecido cosa del otro mundo: del mundo de la magia y de la fantasía.

Siendo completamente sincero, hoy día, si puedo ver una película en su idioma original, la prefiero, pero eso no quita que igual me encante el doblaje, y si ya voy a ver algo doblado, le trato de poner mucha atención para apreciarlo como se debe. Yo no ubico mi vida sin las voces del doblaje… y no lo digo en tono figurado ni como una exageración… es verdad: yo prácticamente vivía de la tele en los 80’s, lo vi todo, jejeje -pero te aseguro que tú también creciste con esas historias y esas voces-… y nada de eso habría dejado tanta huella en mí de no haber sido por los magníficos actores de doblaje mexicanos… y obvio, ese gusto continuó a lo largo de mi vida, y pasaron los años, y hasta la fecha, amo al doblaje. La voz de los 80, es decir, este post, pretende ser un pequeño homenaje y un agradecimiento a todas aquellas personas que, sin saberlo, ayudaron (y ayudan) a que mi imaginación no sólo siguiera viva hasta ahora, sino que se enriquezca día a día; y han colaborado para que yo pueda seguir soñando, y seguir siendo un poco niño, un poco infantil.

Antes que nada, debo mencionar que, como ya lo había comentado por ahí con anterioridad, he tenido la suerte y la increíble oportunidad de trabajar en lo que me gusta, y en el caso del doblaje no es la excepción. Hacia finales de 1999 empecé a laborar en Audiomaster 3000, la empresa de doblaje de Televisa… bueno, laborar es un decir, pues en ese momento entré como becario, como aprendiz, y hasta un par de meses después se puede decir que comenzó de manera formal mi relación laborar con la empresa. Trabajaba en el área de producción, y mi chamba consistía básicamente en recolectar los llamados con los directores y capturarlos, para luego imprimirlos y avisar a cada actor lo que le tocaba hacer… mmm… como que suena medio complejo y poco entendible… ok, entonces describiré brevemente el proceso del doblaje para que quede claro -y ofrezco una disculpa por adelantado si es que no llevo el orden perfectamente correcto o si me falla algún paso-.

Veamos, una compañía -digamos, la FOX lleva una serie –Los Simpson– a una empresa de doblaje –Audiomaster-; se observa el material, se ven sus características y se estudia qué tan viable o qué tan complicado sería el doblaje (se analiza qué tantos personajes salen, cómo son, qué tanto hablan y de qué forma, cómo interactúan, etc.); se acepta doblar y entonces el cliente -la FOX pide una prueba de voz; hay en las empresas un coordinador actoral o algo así, que se supone conoce bien a los actores, sus voces y sus capacidades, y entre él, y el gerente o jefe de producción -incluso el director de la empresa, o en su caso, el director de doblaje al que se le asigne la serie- escogen a unos cuantos actores para cada uno de los personajes, y se hace una especie de casting: se les llama e informa del programa y la prueba de voz, y se les cita a alguna hora para que graben un par de frases que servirán como base para ver qué tanto le queda a cada personaje tal o cual voz. Una vez que se tiene la prueba lista, se manda al cliente para que decida cuál de las 5 voces propuestas para algunos de los personajes -digamos, Lisa- le gusta más; el cliente las oye y decide que le gusta “x” voz -para Lisa fue Paty Acevedo… y luego vino la pelea de los actores y el sindicato con la empresa donde se doblaba y dejó de serlo… pero esa es otra historia….

Humberto Vélez

Ya que se tienen todas las voces principales, se comienza entonces a doblar ya en forma; para ello, se le asigna un director a la serie -para los Simpson uno de los directores, quizás el principal, fue Humberto Vélez, el mismo que doblaba a Homero… sí, se puede actuar y dirigir- (los directores son actores muy experimentados, buenos en lo que hacen, con amplia cultura general, y muchos conocimientos de doblaje -bueno, generalmente son todo eso, pero de pronto hay algunos que….. jajaja-, que se encargan de coordinar la grabación y seleccionar a los actores para cada uno de los papeles; a veces sólo para los no principales); éste recibe un guión (previamente mandado a traducir y adaptar, que esto es también un arte, pues hay que tratar de encuadrar el número de palabras en español con las frases originales, y muchas veces se requieren más o menos palabras para decir algo en otro idioma que las usadas en español, además hay que tratar de empalmar las letras con los movimientos de boca de los personajes, y no por ejemplo traducir “cool” como “fenomenal” porque obviamente no encajan, se entiende no?, por eso recalco que hay que adaptar y no sólo traducir) y un video por cada episodio a doblar (no de golpe, no toda la serie, de poco en poco, capítulo a capítulo o de 5 en 5 o algo así) y hace un plan de trabajo para cada capítulo, o para la película si es el caso: mira qué personajes salen, cuántas veces hablan, qué tanto hablan -no, no es lo mismo, puede ser que hablen en 3 momentos del episodio, pero cada uno de esos 3 momentos sea de 3 min cada uno; y eso puede representar más que salir cada 5 min diciendo sólo 1 palabra-, y con qué otros personajes tienen comunicación, y lo apunta… y cuando ya tiene todo eso, hace un horario de grabación -de acuerdo con el que se le asigne, digamos que se le dio de 9 a 4-, que estaría más o menos así:

Homero / lo hace Humberto Velez (bueno, ya ellos no son las voces, pero insisto, esas es otra historia)/ tiene 50 loops (loop es la unidad de medición de las intervenciones en un doblaje, y entonces equivalía, si no mal recuerdo, a 7 palabras o 15 segs, lo que llegara primero… pero ya estoy muy desconectado, no sé si es, o sigue siendo, así; o si era así pero ya cambió) / es un personaje fijo (significa que sale regularmente en la historia, y eso pasa a partir de su tercera aparición más o menos) / a las 09:00 am / en la sala 1 (la sala se le asigna desde producción, como el horario general de grabación).
Bart / lo hace Marina Huerta (bueno, ella es caso especial, era, y luego ya no, y luego sí… pero de nuevo, esa es otra historia, jajaja) / tiene 40 loops / es fijo (obvio que todos los protagonistas son fijos, y por cierto, en una película no existe este concepto salvo que sea basada en una serie) / a las 10:30 am / en la sala 1 (la sala siempre es la misma para doblar todo un episodio, salvo algún caso muy muy excepcional).
Lisa / Paty Acevedo / 30 loops / fijo / 11:45 am / s.1 /
Marge / Nancy McKenzie / 25 loops / fijo / 12:45 pm / s.1 /

….
luego vienen los personajes secundarios, como:
Dr. Hibbert / Gerardo Vásquez / 5 loops / fijo / 01:45 pm / s.1 /
Sr. Burns / Gabriel Chavez / 4 loops / fijo / 02:00 pm / s.1 /
Smithers / Octavio Rojas / 3 loops / fijo / 02:00 pm / s.1 /
(a veces se les pone juntos, dependiendo de si se pueden acoplar, tanto en función de la interacción que tienen sus personajes, como en su forma de trabajo como actores)

…y luego los de menos intervenciones o los eventuales, como:
Nelson / Sergio Bonilla / 2 loops / fijo / 02:15 pm / s.1 /
Moe / Jorge Ornelas / 3 loops / fijo / 02:20 pm / s.1 /
Agente Mulder -en el choro a los X-files- / Alfonso Obregón / 7 loops / 02:30 pm / s.1 / (en este caso, un fijo de otra serie se habría colado por acá, mas no se considera así, podría usarse cualquier voz, pero se busca la del actor en cuestión para que sea más adecuado y chido)
…y así hasta cubrir a todos los personajes.

Recuerda que esto es sólo un ejemplo, pero sirve bastante bien para explicar mi chamba, que era recolectar diariamente esta información de cada uno de los directores, y capturarla en un sistema, que después ordenaba todo por nombre de actor, y al imprimir, se veía qué llamados tenía cada uno, de cuantas intervenciones, a qué hora, con qué director, para qué serie o película, y en qué sala.

Luego, el coordinador de actores arreglaba los problemas de que dos o más directores quisieran al mismo actor o actriz a la misma hora (como cada uno hace su planeación por separado, eso suele suceder, y hay que lidiar con los directores a ver quién cede -por cierto que después de un rato, esa labor también la llegué a hacer yo, no de fijo, pero sí varias veces, y la verdad, me salía bastante bien, modestia aparte, jeje-); y una vez arreglado todo, se hacían los cambios pertinentes en el sistema, se reimprimía, y se llevaba una copia a la oficina de cada uno de los sindicatos que había en la empresa (ANDA y SITATYR), y las delegadas en cada oficina se encargaban de llamar a sus actores e informarles de lo que tenían… pero como es de suponerse, no era la única empresa, así que pasaba de pronto que tal o cual actor no pudiera venir porque tenía un llamado previo en otra empresa, así que las delegadas nos avisaban, y entonces buscábamos un sustituto.

Efectos incidentales, de sala, o "foley"

Llega entonces el momento de la grabación, el lado verdaderamente mágico y alejado de toda burocracia, y de lo mundano de los pleitos entre empresas y sindicatos. El director, que ya vio varias veces lo que se va a grabar, les indica a los actores lo que deben hacer (vamos, ellos tienen un guión que van leyendo, pero igual el director les da indicaciones, y va cuidando que las frases lleven la intención adecuada y que estén en sincronía con los movimientos de labios de los personajes en pantalla). Aclaro que las cosas no se graban de manera lineal, o sea, no se va del principio al final del video y los actores van subiendo y bajando del atril según vaya avanzando la cinta, no; eso se hizo hace aaañooos, pero hoy día para nada, por tanto, un actor que sólo aparece 2 veces, sólo verá sus 2 escenas y ya, no necesita fumarse todo el capítulo o la película. Bueno, ya que se graba se manda a masterización, donde hacen la mezcla final (en este caso, la banda sonora la manda el cliente ya lista para usarse, pero a veces es necesario grabar algunos efectos especiales, como pasos, puertas que cierran o abren, vidrios que se rompen, en fin, todo sonido que se supone deba oírse, y a eso se les llama “efectos incidentales” (y en Audiomaster había un gran maestro de eso: Don Jorge Gavira… su hermano, por cierto, Gonzalo Gavira, se fue a Estados Unidos a probar suerte con este arte, y participó en una cinta tan impactante como “El Exorcista“, por la cual fue nominado a un premio BAFTA, que es la Academia Británica de Artes en Cine y Televisión, algo así como un Oscar Británico -y cuenta una anécdota de mi familia que de algún lado conocían a Don Gonzalo, y cuando se iba a ir para allá, le ofreció a mi tío, cuando era un chavito, que fuera con él, y mi abuela no lo dejó, pus cómo se iba a ir a Estados Unidos con un señor que no era tanto como íntimo amigo familiar, sólo conocido, y pus así mi abuela le negó a mi tío un brillante porvenir en este arte… pero claro, no tenía ni idea del futuro… en fin, cosas curiosas que pasan en la vida-); luego se manda a control de calidad, donde revisan que el material esté completo, que no falte algún diálogo, algún efecto, que no haya ruidos que no deban estar, etc., y una vez revisado y aprobado, se hace el master final que se le manda al cliente, y ya que lo tiene, decide cómo quiere comercializarlo y ponerlo al aire -en este caso, en TVAzteca.

Uuuuf!, qué laaargo este post, y según yo iba a mostrar “brevemente” el proceso, jajaja. Bueno, es para que se aprecie todo el trabajo que hay detrás, y eso que me faltaron cosas como los retakes (cuando se llama a algún actor a grabar un pedacito que haya faltado o que haya quedado mal grabado o algo así), el transporte del material, y más. En fin, como ves, pareciera simple pero es un trabajo complejo… y para los actores también lo es, porque de entrada son eso, actores, no sólo gente con bonita voz o algo así… eso claro que ayuda, pero no es lo único, si no se sabe cómo manejarla, sirve para poco; y como la voz es su instrumento de trabajo, deben cuidarse un poco más que el resto de la gente (o sea, un resfriado no sólo les puede incomodar, sino puede impedirles trabajar, y/o puede afectar toda una producción). Pero eso sí, es un trabajo genial, y aunque suene cursi, muy hermoso.

Jorge "Tata" Arvizu

Ahora bien, decía yo que el doblaje ha sido parte importante de mi vida, y es cierto. Por tanto es hora de empezar a mencionar a esas personas que casi nunca son reconocidas y aplaudidas, y que se lo merecen a veces mucho más que varios actores de tele y cine. Desde que empecé a interesarme por el doblaje me fui aprendiendo nombres y voces, y caras y personajes, y trabajando en Audiomaster, y luego en una empresa más o menos propia -donde también hacíamos doblajes y que lamentablemente tuvimos que cerrar- tuve chance de conocer y conversar y convivir con muchos actores y actrices, y si bien no creo poder mencionarlos a todos, sí quiero al menos tratar de hacerlo; porque hay a quienes traté más, que me conocieron más, y también con quienes apenas crucé palabra, y aunque para mí ciertamente hay algunos más entrañables por diversas razones, cada uno ha sido importante… y no de todos contaré algo o no diré sus personajes, pero igual estarán ahí.

No sé qué habría sido de mí si no hubiera conocido “Los años maravillosos” sin la excelente voz de Mario Castañeda como narrador… a quien después pude admirar también en “Dragon Ball“, como Goku de adolescente y adulto, y que fue clave para que la serie me encantara. O cómo me habría podido enamorar de un personaje de animación si no hubiera conocido a “Sailor Moon” sin la dulce voz de Paty Acevedo. O cómo saber que de verdad existe el “amor a primera oída” si uno nunca ha escuchado a Cristina Hernández, sobre todo en un personaje como Lima, de “Saber Marionette“. O cómo ver “Don Gato” -y tantas cosa más- sin admirar el grandísimo talento del “Tata” Arvizu. O cómo ubicar un “Auto increíble“, que no sólo habla, sino que tiene una gran personalidad, sin escuchar al enorme Don Germán Robles dándole vida. O cómo puede resultar realista que un extraterrestre conviva amistosamente con una familia y su gato -pese a querer comérselo, jaja- si no está ahí Carlos Segundo para personificar a Alf. O cómo escuchar una animación de Disney sin ubicar inmediatamente a Don Francisco Colmenero narrándola… en fin.

Don Germán Robles

Cuánta gente talentosa!, y eso que ellos son sólo unos de mis actores y actrices de doblaje favoritos y más entrañables -sí, de alguna manera todo esto está relacionado con mi post anterior… admiro mucho su arte, su trabajo, y por eso los sigo y me “acerco” a ellos, por su obra-. Y pues… vaya, parece que esto será un tema bastante largo… así que mejor lo divido en dos partes, y luego continúo con la segunda, por lo pronto, ya hay mucho que leer… y vendrá mucho más en La voz de los 80… Doblaje Mexicano – Parte 2 click para ir al post.

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