Ayer surgió en un buzz (esta onda dentro del Gmail, tipo twitter y/o facebook, y que creo sólo los de la chamba utilizamos, jeje) la idea de brindar por el amor, ese que aún no llega y que nos espera por ahí… Todo fue en plan de echar desmadre, pero decidí unirme al brindis con algo de poesía, y pues me puse a escribir un poco. Al principio iba a ser dedicado justo a ese amor que está por ahí en algún lugar y pronto llegará, y eran sólo un par de líneas… pero luego, ya medio dizque inspirado, me fui no sólo al futuro sino también al pasado, y me salió una especie de “Brindis del Bohemio” versión romanticoide y muy libre, jaja, que dice……

Brindo por el amor y sus múltiples rostros; por los que ya he visto y los que aún no conozco…
Por el amor que perdí por callar, y el que por más que le hablé nunca me supo escuchar…
Por ese al que llegué tarde en su vida, y el que ya no surgió por adelantarme un día…
Por el que a mi vida entró y sin querer alejé, y por el que quiso entrar pero nunca lo dejé…
Por ese que nos hizo tan felices, y luego entre lágrimas trajo algunas noches grises…
Por los amores que mil recuerdos dejaron, y que luego como amistad regresaron…
Por el amor que vive en mis sueños, y por los sueños de amor donde quisiera vivir…
Por ese amor que no mira, al que le canto y no escucha, por el amor que me ignora …
Por el amor que me espera, no me busca, no me habla, anda triste, y desespera…
Por ella, que como yo, aguarda, sueña y anhela la feliz coincidencia de encontrarnos,
y de poder llegar a mirarnos, a la mitad de una calle, por la que nunca pasamos…
pero sabemos que un día, en algún lugar y tiempo, ya estaremos abrazados…
Salud por ti, por mí, por nosotros; por un grandioso futuro… Por el amor que nos damos!

Eso resume por completo mi vida amorosa; todas y cada una de las personas y situaciones en las que podría pensar están etiquetadas en esas palabras, y ciertamente me había gustado escribirlo en alguna ocasión especial, pero bueno, cualquier momento es especial cuando de amar y de recordar se trata. Al menos lo hago un poco más especial al ponerle un título como era la costumbre cuando inicié el blog, con una frase o nombre de canción prisionera…

Y para adornar este intento de poesía, como siempre, no sólo recurro a la palabra escrita para expresarme, también a la música; y qué mejor que una ochentera y rítmica canción que remata perfecto la idea de esas líneas, incluso desde su introducción: “..Si yo encontrara un alma como la mía, cuántas cosas secretas le contaría… Alma mía sola, siempre sola..” (Flans – Alma gemela)